santiago de compostela

Santiago de Compostela – en 3 días

Tras cruzar España en bus y tren estaba en Santiago de Compostela. Me alojaba en el hostal “Roots and Boots” está muy bien situado (junto a la Alameda y menos de 5 minutos de la catedral) y a buen precio (15€ noche). Además de buen trato y buen ambiente, hay cocina completa a tu disposición y un código para entrar y salir cuando quieras.

El primer día llegué muy cansada y ya tarde, así que busqué el albergue, ducha y a descansar. Por la mañana con las pilas cargadas rumbo del Obradoiro. Conforme llegaba se escuchaba un tintineo que no entendía y al fin la Catedral. El tintineo era un concurso de obradoiros (canteros) que me acompañó todo el día. Primero tocaba visitar a Santiago, el mueso merece la pena, por el claustro y las vistas desde los balcones. El botafumeiro no estaba L. En la oficina de turismo me dieron el mapa de la ciudad con dos rutas. Una del casco y otra de los parques de la ciudad. Luego el mercado, los domingos está cerrado, todo un espectáculo para vista, olfato y gusto. Con la compra hecha un paseo de vuelta al albergue para prepararme la comida.

Por la tarde completé el recorrido por el casco, me encantó y con rincones preciosos. Como era sábado unos vinos en la parte vieja, pero no había mucho ambiente, supongo que por ser julio.

El domingo tocaban museos: del Peregrino, del Polo Galego y de Tierra Santa, todos recomendables. El del Peregrino para entender la peregrinación a nivel mundial. El del Polo Galego me encantó el edificio, sobre todo la escalera triple (aunque mareaba un poco). Por último para el de Tierra santa nos acerca un poco a la historia de Palestina y a los franciscanos (“el único objetivo de las misiones es evangelizar”).

Por la tarde completé la visita a los parques, mi favorito el de la Alameda. Cuidado con perderse, o no. Los domingos son el día en que llegan más peregrinos, por lo que la plaza del Obradorio es un espectáculo todo el día, así que cada vez que puedas pásate por allí durante el día.

Por las noches las calles de Santiago se llena de músicos para todos los gustos. Debajo de los arcos del ayuntamiento está la tuna, que hace las delicias de los visitantes extranjeros. Pero mis favoritos eran en el arco que hay a la izquierda de la catedral.

El lunes tocaba despedirse de Santiago, subí a la zona donde está el seminario menor (alojamiento más barato -12€- y no es necesario ser peregrino, pero a las 23 horas cierran y cierran). Después visitar la Colegiata de Sar, realmente las columnas están muy torcidas, para llegar tuve que preguntar no es muy obvio el camino, hay que bajar un par de puentes.

Un día volveré como peregrina, esta ciudad consiguió emocionarme.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Comparte este post

Share on facebook
Share on google
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on print
Share on email

Reader Interactions

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: